El acuerdo de Volkswagen apunta a un conflicto desactivado, pero no resuelto en Alemania

Tras el inesperado y sorpresivo acuerdo al que llegó en la noche del jueves el Consejo de Supervisión de Volkswagen, al aprobar el denominado Plan Futuro 2030, las reacciones de los distintos protagonistas en el día después apuntan a que el conflicto está lejos de ser resuelto. Si bien el repentino acuerdo evitó las peores perspectivas que se habían anunciado en recorte de empleos, lo cierto es que las dudas sobre lo que sucederá con las plantas que arrastran una sobreproducción de vehículos todavía se mantienen. Particularmente, las cuatro factorías a las que se ha señalado expresamente en el acuerdo alcanzado ayer: Emden, Zwickau, Hannover y Neckarsulm. No se las da por cerradas, como se venía descontando desde hace tiempo. Pero sí están bajo el radar oficialmente.


