Los mercados prolongan el rally y culminan una semana histórica con las Bolsas en máximos


Del miedo a la euforia en apenas unos días. Agosto suele ser sinónimo de apatía bursátil, pero este año los mercados están empeñados en desafiar esa tradición. El sentimiento de los inversores ha dado un vuelco en las últimas jornadas. Si la escalada de las tensiones en Oriente Próximo reavivó los temores a una crisis energética, un repunte de la inflación y unos tipos de interés más altos, el acercamiento entre Estados Unidos e Irán ha contribuido a disipar parte de esas inquietudes y ha devuelto el apetito por el riesgo a los mercados. Todavía no hay un acuerdo, pero las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, apuntando a avances en las negociaciones han bastado para aliviar la presión sobre el petróleo y prolongar las ganancias de las Bolsas. A pesar de la escasa visibilidad sobre el desenlace del conflicto y de incógnitas tan importantes como el rumbo de la política monetaria, los inversores continúan apostando por la renta variable, una dinámica que está llevando a los mercados a encadenar máximos históricos sesión tras sesión.


