Renault pone en duda el futuro de la fábrica de Valladolid si siguen las ayudas a los coches chinos

Renault se ha convertido en el fabricante de coches más crítico con la importación de vehículos chinos a Europa. El fabricante galo, que ha unido fuerzas con Stellantis y Volkswagen —el gigante alemán antes era menos categórico respecto a China por la gran importancia que tenía ese mercado en sus ventas y ahora ha endurecido su discurso—, insiste en la necesidad de poner coto a las ventas de vehículos chinos, con especial foco en España. “Creo que las reglas del juego en España no son muy equitativas”, ha señalado el consejero delegado del grupo Renault, François Provost, ante un reducido grupo de medios españoles en el Salón del Automóvil de París 2026, donde este medio ha sido invitado a asistir por esta misma compañía.


