Wall Street cierra a la baja y la deuda vuelve al foco


Los inversores estaban en guardia y tenían marcado el día en rojo, era una prueba de fuego para el flamante jefe de la Reserva Federal (Fed), Kevin Warsh. La decepción suponía un gran riesgo, en medio de la preocupante evolución de la deuda soberana estadounidense, que alcanzó la semana pasada máximos de varias décadas en sus referencias a largo plazo. El bono a 30 años llegó a pagar el 5,33%; aunque provocó algunos sudores fríos e incluso forzó la intervención del Tesoro, que modificó su estrategia bajo la batuta de Scott Bessent, las Bolsas no llegaron a descarrilar. Sin embargo, Wall Street ha concluido la sesión de este viernes con mínimas bajadas y el relax suscitado en el mercado de deuda por las palabras de Warsh se ha esfumado. Las órdenes de venta han llegado en el último tramo de la jornada y han elevado la curva de tipos en todos los plazos.


